Se subasta el brazalete de Eskimo Clark
La crisis económica global se está cebando con todo el mundo, con algunos más que con otros, claro está. Y ni los jugadores de cartas poker se están escapando de poner en venta sus trofeos y brazaletes. Hace no mucho hemos podido saber que diferentes personajes de deportes como el fútbol o el baloncesto han tenido que vender trofeos que consiguieron hace algunos años por unas sumas más o menos cuantiosas.
No siempre la crisis es la excusa, ya que muchos han optado por vender sus galardones por motivos solidarios, casi siempre en modalidad de subasta, a la espera de que algún acaudalado coleccionista se apropie de ellos, cosa que sucede a menudo. En algunos casos las dificultades económicas sí son el motivo de poner en venta este tipo de recuerdos (revestidos en oro o con un valor económico aparte de simbólico y sentimental). Uno de los casos más recientes ha sido el del famoso atleta que en los Juegos de México esgrimió la señal del black power para luchar contra el racismo.
Con frecuencia, la vía elegida para poner en venta o en subasta un trofeo, en este caso ya hablamos de brazaletes de poker, es eBay. La conocida web de compraventa online ha visto cómo se lanzaba en subasta el brazalete que Eskimo Clark consiguió en el año 1999, un trofeo que no consigue cualquiera y suponemos que le habrá costado deshacerse de él. Pero con esta lluvia de ventas de trofeos quizá no se esté percibiendo lo que esperan muchos.
El caso de Clark es especialmente significativo. Su brazalete de campeón de uno de los grandes eventos de cartas poker se puso en subasta hace algo más de una semana y solo consiguió un total de quince pujas. Al final, el precio del artículo ha alcanzado los 4050 dólares, lo que no es ni la cantidad que valía originalmente, mil dólares más caro, un poco decepcionante.
Y si hemos de hacer caso a las gracietas de Tony G, el misterioso comprador del brazalete podría haber sido él, que amenazó con que si lo compraba se lo pondría a su perro como collar. Muy gracioso.
Ya no se sabe qué más objetos acabarán vendiendo los jugadores y deportistas, porque a este paso comenzarán a vender la “camiseta con la que se ganó...” o las “zapatillas que llevaba cuando...”
Bien, nada que ver lo que ha conseguido Eskimo Clark con su subasta con los casi ciento cincuenta mil dólares por los que se vendió el brazalete de Eastgate, aunque hay que matizar que en este último caso la subasta era con motivos benéficos, y quizá eso influyó en que despertase mayor atención. Al final, alguien acabará coleccionando brazaletes de los campeones.